miércoles, 31 de julio de 2013

Quiéreme como Soy

Hace algún tiempo salí con una amiga a ver ropa y me encantó un mini vestido. Esta amiga también pensó que dicho vestido era una hermosura, pero...que parecía de puta. Osea, sólo una chica fácil se lo pondría, se expondría, se mostraría con toda la carne ante los demás y las demás. Hasta donde yo sé, ni era ni soy puta y sin embargo sí me pondría ese vestido. Soy sensual y femenina, es mi esencia, así me siento, pero el comentario, personalmente, no lo entendí.

Y es que hay un refrán que reza "como te ven te tratan". Pero menos mal, también hay otro que dice "el hábito no hace al monje". Y es que no necesariamente somos lo que parecemos.Menos mal. Porque lo que realmente somos está en nuestro interior, no fuera. Si quieres saber cómo es una persona en verdad, aprende a conocerla. Habla con ella, pelea dignamente con ella, discute, alégrate con ella. Sólo así vas a poder saber con quién estás al lado. Y no eres -ni tú ni nadie- quién para decir que alguien "parece" tal o cual cosa. Porque fácil que alguien por ahí está hablando lo mismo de tí, sin que sea cierto.

En otra ocasión, otra amiga me decía que aquelals personas "tranquilitas" son de lo peor, tienen cosas que esconder, no son de fiar. Y sí, en muchas ocasiones suele ser cierto. Sobre todo eso de esconder cosas, pero ¿quién no esconde algo, por pequeño y ridículo que sea? ¡Todos! Al menos por un tiempo o de determinadas personas. Cierto eso de que los y las de carita de "sonso" suelen ser personas de tener cuidado, me ha pasado. Pero la mayoría no son todos.

Tener cuidado al hablar de alguien, y cómo lo hacemos es el minimo de respeto que debemos tener. Y no sólo por la otra persona, sino mas bien por uno/a mismo/a. Porque resulta que lo que decimos de otros, se nos devuuele a nuestra vida propia. A cuidar las palabras, que nada cuesta. Y si puedes no hablar de la vida de otros, mejor. En serio.

Un besote.

Andrea Aste
Foto: Pinterest.

No todo es lo que Parece

En un mundo donde o las cosas son blancas o negras y nos olvidamos, muchas veces a propósito, de los tenues grises, creo conveniente empezar a escribir sobre ese tema en el blog. Creemos que las cosas son sólo de una manera, y punto. O lo creemos en serio, o lo queremos creer, no lo sé. Algo de lo que sí doy fe, es que nada es lo que parece, o al menos, casi nada. Y para muestra, basta y sobra un botón.

Hace poco más de un mes, un "niño" de 2 años se presentó en un programa médico de televisión. Si tu lo veías, era un "niño" común y silvestre, salvo que...su aparato reproductor es completamente femenino.Todo. Tiene labios vaginales, vagina, cuello uterinio, útero, trrompas, ovarios, todo sano y completo. Osea, por fuera, "hombre" por dentro, "mujer". Pido al Universo entero que los médicos no le hagan nada y que siga creciendo como el lindo ser humano que es independientemente de su genitalidad y apariencia. Que ese ejemplo nos enseñe que las cosas       no son siempre lo que parecen.

Una de las cosas que mayores discusiones trae son precisamente las creencias religiosas y/o espirituales. Los cristianos, en su más amplia variedad, creen con firmeza, que Jesús es Dios hecho Hombre. Pero hay otras religiones que no creen esto. Y ambos creen estar en lo correcto. Y eso está bien. El punto es cuando una de las partes (o ambas) creen, con igual firmeza, que el otro está equivocado. Que está mal.

Y la conciencia de ser humanos, creo, empieza por una palabra que la sabemos de memoria, pero ni idea de su significado más simple: respeto. Es decir, si el otro piensa o actúa distinto, mostro, no tengo porqué hacerme líos ni nada, salvo que te pisotee lindo para lograr lo que desea. Eso ya no es respeto.

Por ahí tenemos que comenzar. La tolerancia no me gusta para nada, porque es un "bueno, me caes pésimo y te aguanto porque en fin, qué más me queda". El respeto, sin embargo, es casi siempre el primer paso a una amistad, a un vínculo duradero, a un a relación real. A ver si comenzamos por el lugar más olvidado: nosotro/as mismo/as.


Un besote.

Andrea Aste

PD: Sugerencias, quejas, comentarios, todo es bienvenido en buena onda. Si me queires hacer bulling, ya fuiste.

Esta bella chica...es un chico.
No es un travesti ni transexual, sino un ser humano andrógino,
alguien que tiene características tanto de uno como de otro sexo. 


¡Bienvenidos a mi blog!

¡Hola!

Bienvenidas y bienvenidos a este espacio personal en donde sencillamente hablaré de aquellas cosas que me gustan, que no me gustan, de ropa, fotografía, música, de las cosas que me pasan a mí pero a los demás también.

Hace poco me chotearon de un par de trabajos por ser "diferente", pues soy una mujer transexual. Y por eso no me dieron trabajo. Y vale. Porque eso hizo que me decida por colocar mi propio estudio fotográfico de una buena vez por todas.

Por ahora, sólo diré que las personas que habitamos este planeta llamado Tierra (eh...¿personas, dije?) como sea, quienes habitamos el tercer planeta sería una buena idea empezar a respetar al otro o la otra por ser tal cual es. Estoy hasta la coronilla de ver gente hacer o ser lo que los demás quiren o esperan de ellos, y no simplemente SER ELLOS MISMOS.

No elegí ser transexual, por ejemplo. Mas bien elegí mostrar mi ser femenino, cosa muy distinta.

Y muchas veces me "felicitan" por mi coranje. Realmente se los agradezco, pero ¿no sería más paja que en vez de felicitarme, hagan ustedes lo mismo? Ser ustedes mismos.

Para pensar.

Besos y ya nos vemos.

Andrea Aste.