jueves, 19 de septiembre de 2013

Mi Otro Yo: Diva Adolescente

Ver la pelìcula Diva adolescente en un canal de cable me hizo pensar muchas cosas. Sé perfectamente que no  es la mejor de las películas en cuanto a fotografía, guión y cuestiones técnicas, pero vaya que es - a su manera - un golpe a muchas poses que tenemos en nuestras vidas. Poses que adoptamos por miedo al ridículo. por miedo a la gente, por estúpidos, en fin. Nos mostramos al mundo como el mundo quiere vernos, pero ni de broma se nos ocurre ser nosotros/as mismos/as por cualquier cosa. Y lo por de todo, es que al "mundo" ni le importamos.

Y es que hemos crecido escuchando que sí importa lo que la gente diga, porque al final "quizás después le vas a necesitar para un trabajo o lo que sea, así que mejor estar bien con todos". Eso es lo que personalmente escuché en mi casa siempre, en el colegio y en la universidad. Obviamente, estoy a favor de ser tú y nadie más que tú. Pero eso también se ha cuestionado (en especial por las iglesias, del tipo que fueran) porque es un acto de egoísmo. En la película (y el libro) Comer, Rezar Amar, el personaje Ketut, un viejo y sabio curandero, le dice a Julia Roberts, la protagonista "el asunto es el equilibrio, ni mucho Dios, ni mucho ego, sino tener los pies en la tierra". Sabiduría total, oye.

Así que les invito a ver Diva Adolescente en el cable (The Film Zone) o comprarla en DVD o Blu Ray, porque inependiente de cómo sea como largomatraje, nos da una tremenda enseñansa de ser quienes somos, asumir los cambios y responsabilidades de nuestros actos y actuar en consecuencia. Y el valor de la amistad verdadera, es sin duda, el punto más fuerte.





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